País Invitado de Honor:
España

A lo largo de su historia, la cinematografía española ha destacado a través de los trabajos de grandes maestros y maestras. Del genio y la provocación de Buñuel, la inventiva de Val del Omar, pasando por el ímpetu renovador de Berlanga o Juan Antonio Bardem, Carlos Saura, Josefina Molina, Víctor Erice, Pilar Miró, Cecilia Bartolomé, dando nombres reconocidos y reconocibles (los anteriores y los que siguen) en Europa y en el ámbito internacional como Fernando Trueba, y por supuesto, Pedro Almodóvar, Icíar Bollaín, Isabel Coixet y más recientemente J.A. Bayona o Alejandro Amenábar.

Los trabajos de algunos de ellos y ellas (multipremiados en festivales, y también con Goyas e incluso Oscars) coinciden en el tiempo con una multiplicidad de nuevas voces, algunas que resuenan ya desde hace más de una década, de una nueva generación de cineastas que han dado al cine español la heterodoxia que le caracteriza actualmente.

2019 ha sido un año que define esto a la perfección.

Lo vimos en el festival de Cannes, en cuya sección “una cierta mirada”, dedicada al cine más autoral, los cineastas españoles Oliver Laxe (Lo que arde) y Albert Serra (Liberté), recibieron sendas menciones del jurado, a la vez que Antonio Banderas recibía el premio a mejor actor por su trabajo en la nueva película de Pedro Almodóvar (Dolor y gloria).

La película Buñuel en el laberinto de las tortugas fue premiada como la mejor película de animación europea de 2019 y obtuvo el premio del jurado en el festival de Annecy, el más importante de animación del mundo; El hoyo (Galder Gaztelu-Urrutia), en representación del cine de género fantástico, sedujo y ganó el premio del público en el Festival de Toronto y los premios a mejor película, mejor dirección novel y también del público en el Festival internacional de cine fantástico de Sitges.

Blanco en blanco, de Théo Court se hizo con el Premio a la Mejor Dirección y el FIPRESCI (premio de la crítica internacional), en la Sección Orizzonti del Festival de Venecia, misma competición en la que estuvieron presentes Madre de Rodrigo Sorogoyen y Zumiriki de Óskar Alegría.

Y por supuesto, la gran celebración del cine español que vivió el Festival de San Sebastián, con los estrenos de Mientras dure la guerra, de Alejandro Amenábar, La trinchera infinita de Jon Garaño, José María Goenaga y Aitor Arregi, el surgimiento de nuevas voces de la cinematografía española en realizadoras como Belén Funes (La hija de un ladrón) o Lucía Alemany (La inocencia), entre muchas otras.

Todo ello en un ejercicio que ha dejado cuatro títulos españoles con una recaudación superior a los 10 millones de euros en el box office nacional: Padre no hay más que uno (Santiago Segura), Lo dejo cuando quiera (Carlos Therón), Si yo fuera rico (Álvaro Fernández Armero) y, de nuevo, Mientras dure la guerra (Alejandro Amenábar).

El nuevo año ya ha arrancado con fuerza, otra vez con una película española en la competencia principal de Róterdam, El año del descubrimiento de Luis López Carrasco, y con nuevos proyectos ya en marcha de directoras con un porvenir prometedor como Clara Roquet, Pilar Palomero, Elena López Riera que salta al largo con Agua (proyecto ganador del Premio CNC de la Cinèfondation en Cannes) y por supuesto, Carla Simón, que rueda este año su segundo largometraje, Alcarràs, que sigue en su filmografía a la exitosa Verano 1993, y que ya en fase de desarrollo ha obtenido reconocimientos como el Premio Eurimages en el Co-Production Market de Berlinale 2019.

El cine español tiene un presente en constante efervescencia… y un futuro emocionante. Tradición, vanguardia, talento, juventud, heterodoxia…

Fuente: ICAA Instituto de la Cinematografía y de las Artes audiovisuales y Embajada de España en República Dominicana

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