High in a remote community of the Bolivian Andes, an ancestral Quechua song welcomes new life into the world. Clara, a sensitive and intelligent young woman, has learned these songs and the sacred practices of midwifery from her adoptive mother, Ana, with whom she cares for pregnant women in the surrounding villages. While deeply committed to her people and their traditions, Clara is increasingly drawn to the outside influences slowly encroaching on her world.
When she runs away to the city to pursue her dream of becoming a singer, Clara leaves behind a profound absence. Her departure reveals the tension between tradition and modernity, between the quiet vastness of the mountains and the overwhelming noise of urban life. Through striking visual and sonic contrasts—the pastoral landscapes versus the decadent neon of Cochabamba, Quechua versus Spanish—the film unfolds as a poetic journey toward identity, memory, and self-discovery.
En una remota comunidad de los Andes bolivianos, el canto ancestral en quechua acompaña el nacimiento de una nueva vida. Clara, una joven sensible e inteligente, ha aprendido estos cantos y los saberes sagrados de la partería de su madre adoptiva, Ana, junto a quien cuida a las mujeres embarazadas de las aldeas cercanas. Fiel a su pueblo y respetuosa de la tradición, Clara vive entre la responsabilidad heredada y una creciente curiosidad por el mundo exterior que poco a poco se infiltra en la comunidad.
Impulsada por su deseo de convertirse en cantante, Clara huye a la ciudad, dejando tras de sí un vacío profundo. Su partida expone las tensiones entre tradición y modernidad, entre el silencio de las montañas y el ruido de la vida urbana. A través de contrastes visuales y sonoros —los paisajes pastorales frente al neón decadente de Cochabamba, el quechua frente al español— la película traza un viaje íntimo y poético hacia la identidad, la memoria y la búsqueda de uno mismo.